Bienvenido al Oktoberfest

Tiempo atrás ya había oído hablar del evento. En Querétaro es organizado uno cerca de la UAQ por la comunidad alemana de la región. Nunca fui. Leí un poco sobre eso mientras estaba en México y descurbrí que el año pasado también fue el bicentenario del Oktoberfest. De hecho llegué a Alemania en los últimos días pero nunca pasé a Múnich, llegué direcatmente a Berlín. Este año vivo en Múnich, desde Abril, así que me preparé mejor para recibirlo.

Precisamente el 15 de Septiembre me compré los Lederhosen y los zapatos de cuero para combinar y estar bien vestido para el evento. Lo sé lo sé, no es obligatorio, pero es más divertido. Son caros, eso sí, pero es lo único que me voy a llevar a México. Es lo único tradicional, así que hay que comprar unos de buena calidad (o al menos no tan chafas).

Todos saben que entrar a una tienda es un desmadre y piorrrr es el tratar de encontrar una mesa, pero al menos se le puede intentar. Este año el Oktoberfest inició el Sábado 17 de Septiembre. En la celebración mexicana del 15 de Septiembre me puse de acuerdo con otros dos amigos latinoamericanos para llegar desde la mañanita a apartar lugar. Grave error que después lamentaré.

Tenía mucha hueva, la noche del viernes salí y me desvelé. Llegué a casa a las 3:30 am más o menos. Me desperté a las 6 a tomar un baño rápido y me cambié. Lo bueno es que vivo a dos estaciones de metro del Oktoberfest. Podría irme caminando pero me tomaría como 25 minutos y además soy flojo. Para las 7 am ya andaba llegando al Theresienwiese, el lugar donde es el Oktoberfest. Continue reading

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Oktoberfest

¿Qué trampa, banda? Este artículo también va a salir en la revista DeFrente de la edición de Octubre, por si quieren tener la edición impresa. Ahí lo buscan en su kiosko de confianza, creo que hasta sale con más fotos, no sé no sé, pero ahí mandé otras igual. Pero el escrito está igualito ¡Cámaras!:

Ein Prosit! Ein Prosit!
Die Gemütlichkeit!
Ein Prosit! Ein Prosit!
Die Gemütlichkeit!
Oans! Zwoa! G’Suffa!

Ésa es quizá la frase que más se escucha constante y vigorosamente en los días otoñales de Múnich, el famoso brindis bávaro que se entona a cada momento dentro del Oktoberfest. El 12 de Octubre de 1810 tomó lugar la boda real de la princesa Teresa de Sajonia con el príncipe Luis I de Baviera, lo que condujo a una gran celebración en un enorme campo a las afueras de la ciudad de Múnich; a tal campo se le llamó “Theresienwiese” (“Prado de Teresa” en Español) en honor a la princesa. La población de la ciudad fue invitada y las principales cervecerías de la región llegaron para alegrar a los asistentes, cerrando el evento con una carrera de caballos para honrar al reino de Baviera.

El éxito del evento fue tan grande que en los años siguientes se repitió y hoy, 201 años después, el festival de Octubre o mejor conocido en alemán como “Oktoberfest” es encontrado en el mismo lugar que hace más de dos siglos. No siempre fue así, pues en tiempos de guerra y de depresión económica el festival no pudo ser celebrado, pero una vez que la ciudad estuvo de pie, la comunidad se apresuró a instaurar de nuevo al Oktoberfest. Continue reading