Bueno, pues hace tiempo estaba yo echado, viendo la tele, ya saben, cuando a uno le dan ganas de tirarse libremente en el sillón, agarrar el control con una mano, rascarse las bolas con la otra y simplemente convertirse en un televidente más.
Irresistiblemente tuve la necesidad de ver algo chingón en la tele, algo de rocksito, así que empecé a rolarme entre los canales de música… Bandamax, ¡zas! no soy tan naco… RitmoSon, ¡mta! ¡quiten a “Challán”!… VH1, no me importa quién se operó las tetas en el 83, de todos modos se les caen al final… Telehit, ¡uuuuuuuutttssss! ¿quién quiere ser emo?… Mtv. ¡Ah caray! De repente salió un anuncio mientras pasaba por ahí: “En un momento regresamos con más de Rock Dinner”.
Órales, no ps si es de rock debe de ser chido. Por fin algo pa la bandota loca. Me aguanto los comerciales atascados de farolería pa ver el programita. Pues todo chido, rico ambiente, nada me interrumpía. Sin embargo, en mi utópico mundo algo sucedió y por fin, caón, se acaban los comerciales, viene Rock Dinner…
¡Hijos de su ladillosa y repodrida madre! ¿qué pasó a quí? Continue reading →